viernes, 8 de enero de 2016

Bruno Munari, la producción de juguetes...

La producción de un juego o de un juguete para niños pueden ser afrontadas distintas formas, una de estas formas, la más corriente, es la de proyectar una producción de juegos o juguetes basándose exclusivamente en las posibilidades de absorción del mercado, sin preocuparse si estos juegos o juguetes son verdaderamente útiles para el desarrollo de la personalidad de los niños.

En este caso se produce lo que pide el mercado del juguete: muñecas estúpidas para sentar sobre la cama de día o muñecas consumistas que cambian de vestidos, zapatos, trajes y ambientes para favorecer el comercio juguetes bélicos o de ciencia ficción juegos y juguetes de evasión.

En nuestra civilización de la mercancía lo que cuenta para los fabricantes es ganar cada vez más, incluso aprovechándose de la ignorancia ajena ganar a toda costa explotando a los demás. Pero como también nosotros somos los demás para alguna organización comercial que nos quiere explotar, resulta que un pueblo de listos se convierte en un pueblo explotados, un juego vergonzoso.

Otra forma de proyectar un juego o un juguete en cambio, es la de considerar la producción de algo que resulte Útil para el desarrollo individual sin olvidar naturalmente un justo beneficio para la empresa.
¿Qué, por resultar útil, podemos preguntarnos por el desarrollo de un individuo en formación como un niño?
Algo que le proporcione a través del juego informaciones que le puedan servir cuando sea adulto. Todos sabemos que lo que un niño memorice durante su tierna edad se le quedará grabado para toda la vida.
Así es Cómo podemos ayudar a formar individuos creativos y repetitivos individuos con la mente elástica y preparada para resolver los problemas a los que tendré que hacer frente en la vida es encontrar un trabajo a proteger su propia casa o educar a sus propios hijos.
Individuos capaces de comprender cualquier forma de arte capaces de comunicarse verbal y visualmente capaces de un comportamiento social equilibrado.

Todo eso se puede conseguir el niño juega desde los 3 años con juegos y juguetes adecuados a los 3 años el niño están modificando el fruto de sus experiencias sensoriales sobre el ambiente que los rodea.


Fuente textual. Bruno Munari ¿Cómo nacen los objetos? Ed Gustavo Gilli. Barcelona. 2004. pg 242